Abramos el Sitio de Memoria: ¡Expropiación!
En el marco del Día de los Patrimonios se realizó una jornada conmemorativa organizada por la Asociación por la Memoria y los Derechos Humanos Colonia Dignidad, en el Sitio de Memoria ex Colonia Dignidad, uno de los principales enclaves de represión, tortura y desaparición forzada durante la dictadura. Secuestros, asesinatos, inhumaciones clandestinas, fabricación de armas, experimentos en seres humanos, abusos sistemáticos a niños y niñas, trabajo esclavo son los crímenes cometidos en este campo de concentración por los organismos represivos con la participación activa de la jerarquía de la colonia y sus cercanos
Por Loreto Contreras. Fotografías: Beto Rodríguez
Hasta la actual Villa Baviera llegaron familiares, amigos, organizaciones y autoridades de Talca, Linares, Santiago, y otros territorios del país, a rendir homenaje a quienes fueron prisioneros, ejecutados o desaparecidos en este centro de detención y exterminio de la dictadura civil-militar.
El acto central tuvo lugar en el ex Cuartel de la DINA al interior de la Colonia Dignidad, llamado Hildegard Halle. Héctor Soto Bustos, en representación de la Asociación por la Memoria y los Derechos Humanos Colonia Dignidad, dio la bienvenida a la actividad y señaló: “En una nueva celebración del Día de los Patrimonios, donde reafirmamos que la memoria y los derechos humanos son un patrimonio ético para nuestra sociedad, este año conmemoramos el décimo aniversario de la declaratoria de Monumento Nacional para los Archivos Colonia Dignidad y para lugares donde se cometieron crímenes y justamente éste es uno de ellos. En este edificio se encontraba el cuartel de la DINA, llamado por los colonos Hildegard Halle, uno de los secretos muy bien guardados por la DINA y la Colonia Dignidad. Recién el año 2025 se logró ratificar con la inspección judicial de la ministra Paola Plaza, personal especializado de la PDI, y la presencia de un testigo sobreviviente, que fue el lugar operativo de la dirección de inteligencia, del cual felizmente sobrevivieron algunos detenidos y por ello se ha podido identificar”.
La actividad contó con la música de Luis Roquefort, del Centro Agroecológico Longaví (CAEL), quien interpretó El Arado de Víctor Jara y La Jardinera de Violeta Parra. Luis Marchant, ex prisionero político y sobreviviente de la Colonia Dignidad, compartió su testimonio. Saludaron la actividad Elizabeth Saldías de la Asociación de Derechos Humanos – Parral; Francia Jamett, encargada nacional de la Unidad de Cultura, Memoria y Derechos Humanos; y Sergio Aguiló, consejero regional del Maule.

Luego, José Miguel Castillo, integrante de la Asociación por la Memoria y los Derechos Humanos Colonia Dignidad, detalló que: “Aquí operó uno de los principales enclaves de represión, tortura y desaparición forzada durante la dictadura: secuestros, asesinatos, inhumaciones clandestinas, fabricación de armas, experimentos en seres humanos, abusos sistemáticos a niños y niñas, trabajo esclavo. Colonia Dignidad fue, en términos históricos y operativos, un campo de concentración. Cada metro cuadrado de este suelo contiene una posibilidad de verdad para las familias que aún esperan respuestas”.
Asimismo, Castillo hizo hincapié en que han exigido acceso público al sitio, impulsado investigaciones, promovido publicaciones y actos conmemorativos. “Hemos propuesto a los distintos gobiernos una ruta concreta: conformar una instancia participativa entre el Estado y la sociedad civil organizada; establecer protocolos de acceso mientras se concreta la expropiación; realizar un diagnóstico patrimonial del Monumento; instalar señalética que refleje el estatus legal del predio; y formular un plan de gestión para abrir el sitio de memoria plenamente, en colaboración con la justicia y el Plan Nacional de Búsqueda”, indicó Castillo.
Respecto al estado actual de la ex Colonia Dignidad, Castillo expresó que recibieron con esperanza el anuncio de expropiación y con profundo rechazo la decisión de frenar ese proceso. “Lo que se ha anunciado no es un ajuste técnico ni una reconsideración administrativa: es un acto político regresivo que vulnera obligaciones fundamentales del Estado de Chile en materia de memoria, verdad, justicia y garantías de no repetición”, precisó.
Para finalizar el acto, Mónica Pilquín interpretó la Cueca Sola, acompañada de la danza de compañeras de Peregrinos por los Derechos Humanos.
Posteriormente se realizó un recorrido por lugares donde se cometieron crímenes y violaciones a los derechos humanos. Se visitó la bodega de papas, el galpón de heno, la Freihaus (casa de Paul Schäfer), el hospital y el sitio a orillas del río Perquilauquén, donde se lanzaron restos y cenizas de las y los compañeros asesinados y hechos desaparecer en el enclave. Ahí las y los asistentes arrojaron claveles rojos en homenaje a las víctimas de la represión de la dictadura de Pinochet.
Cabe señalar que el 23 de marzo de 2016 – hace 10 años- un polígono de 182,9 hectáreas de la ex Colonia Dignidad fue declarado Monumento Nacional en categoría de Monumento Histórico, convirtiéndose en el primer monumento de esta categoría en la Región del Maule. Además, los archivos incautados en el enclave alemán también fueron declarados Monumento Nacional en 2016 y se encuentran disponibles en el Archivo Nacional de Chile. Éstos conforman el mayor archivo de la represión encontrado en nuestro país.
En febrero de este año, la declaratoria de Monumento Nacional fue ampliada a 345 hectáreas, las que incluyen lugares de interés para las víctimas, la justicia y el Plan Nacional de Búsqueda, resultado de años de lucha de sobrevivientes, familiares, organizaciones de derechos humanos y comunidades enteras; canalizada en la solicitud impulsada por la Asociación por la Memoria y los Derechos Humanos Colonia Dignidad.
Ante la reversión de la expropiación de 117 hectáreas de la Colonia Dignidad, las personas y colectividades presentes reafirmaron su compromiso de lucha y exigencia al Estado de retomar el proceso de expropiación, que destine los recursos necesarios para la investigación y búsqueda de personas en situación de desaparición forzada, y trabaje de manera colaborativa y transparente con las organizaciones de víctimas y de derechos humanos.