Tomás Espinoza: “El comienzo del fin”

Tomás Espinoza: “El comienzo del fin”
Tomás Espinoza, cientista político.

Esta semana 13 senadores, 38 diputados, 96 alcaldes y más de 1.000 concejales han comenzado su camino al fin, hoy están viviendo el último periodo como autoridades electas por la ciudadanía, senadores reconocidos a nivel nacional como Juan Antonio Coloma (UDI), Alejandro Navarro (País Progresista), Andrés Allamand (RN), Ricardo Lagos Weber (PPD), Isabel Allende (PS), Juan Pablo Letelier (PS), entre otros, viven su últimos años en la cámara alta.


Por Tomás Espinoza Zúñiga (cientista político)

                                            El Linares del año 2006  tenía de alcalde a Rodrigo Hermosilla, el 2006 entró en vigencia la ley que prohíbe fumar en espacios cerrados en todo el país y también ese mismo año muere Augusto Pinochet, pero lo que hoy nos hace recordar ese año es que se comenzaba a tramitar la ley que restringiría la reelección de autoridades, iniciativa que después de 14 largos años de tramitación en el Congreso se ha despachado para que se convierta en ley.

Esta semana 13 senadores, 38 diputados, 96 alcaldes y más de 1.000 concejales han comenzado su camino al fin, hoy están viviendo el último periodo como autoridades electas por la ciudadanía, senadores reconocidos a nivel nacional como Juan Antonio Coloma (UDI), Alejandro Navarro (País Progresista), Andrés Allamand (RN), Ricardo Lagos Weber (PPD), Isabel Allende (PS), Juan Pablo Letelier (PS), entre otros, viven su últimos años en la cámara alta.

Lo mismo ocurre con los diputados, es el caso de Ignacio Urrutia (Partido Republicano) quien es parlamentario por el Maule sur. En nuestra zona temeos alcaldes que no quedan al margen de esta medida ya que no podrán ir a la reelección por estar pronto a cumplir como mínimo 12 años en el poder, tenemos los casos de la alcaldesa Viviana Díaz (RN) de Chanco, Arturo Palma (PPD) de Villa Alegre y Juan Carlos Muñoz (RN) de la comuna de Cauquenes.

La importancia de que por fin tengamos un límite en la reelección es una buena noticia para la hoy mal evaluada política chilena, en un régimen democrático es necesaria la alternancia en el poder de quienes nos gobiernan y aunque es verdad que la decisión la tiene usted como votante para decidir si la autoridad debe seguir en su cargo o si debe existir un cambio, es innegable que es un escenario complejo para que personas que se encuentran fuera del ejercicio político tengan igualdad de oportunidades para aspirar a un triunfo frente a autoridades que ya tienen un nivel de conocimiento alto en la población y una base política importante que les permita enfrentar de mejor manera una elección popular, sobre todo en tiempos en que las personas se dejan llevar más por las emociones y no por la racionalidad para elegir a sus gobernantes, ejemplo de eso es la  importancia que tiene hoy en día el marketing político en las elecciones, concepto que emana desde el marketing comercial,  donde es más importante  la imagen de un candidato y no su programa de gobierno, ¿Culpables? Tenemos dos: La ciudadanía y los partidos políticos, los primeros por no tener la real intención de informarse sobre los programas de gobierno o la prioridad de cada candidato en temas de interés común, y culpables también son los partidos políticos por no hacer los esfuerzos necesarios para difundir de mejor manera sus planes e ideas para nuestro país, región o comuna según sea la elección, a esto se suma la nula intención por implementar a través de sus gobernantes la educación cívica a nivel nacional en los programas educacionales de nuestros niños y jóvenes.

Podemos decir que con esta ley  hemos dado un paso hacia adelante en el fortalecimiento democrático de nuestro régimen político,  pero aún no es suficiente, ahora es necesario que se legisle respecto a evitar que los parlamentarios que cumplan sus periodos que les han sido permitidos no puedan postularse a otro cargo como parlamentario, ya sea senador o diputado, es decir que un senador que cumpla sus dos periodos como tal no pueda postularse luego para diputado, esto haría que esa persona siga como parlamentario pero esta vez de la Cámara Baja, por lo que podría sumar 28 años si logra reelegirse como Senador en una primera instancia y luego como diputado en los 3 periodos que permite la nueva ley.

El año 2006 se comenzó a trabajar en esta ley, demoró vergonzosos 14 años, esperemos que el próximo paso demore mucho menos para que nuestra democracia esté cada vez más cerca de los países con mejores niveles de participación y alternancia en el poder, pero sobre todo para que la credibilidad y la confianza hacia nuestros políticos e instituciones pueda aumentar y salir del pozo en el que hoy se encuentran inmersos.
 

(El contenido vertido en esta columna de opinión es de exclusiva responsabilidad de su autor, y no refleja necesariamente la línea editorial ni postura de Séptima Página Noticias).