Caso Marcia Campos Lastra: a 22 años de su muerte familia insiste en que mientras no haya verdad ni justicia, no hay cierre posible
Se trata de uno de los casos policiales más emblemáticos en la historia policial de Linares y Chile
Autor: septimapaginanoticias.cl
Este domingo 01 de febrero se cumplen 22 años de la muerte de Marcia Elena Campos Lastra.
Se trata de uno de los casos policiales más emblemáticos en la historia policial de Linares y Chile. El Ministerio Público y la BH de la PDI históricamente han sostenido la teoría de un suicidio. A través de una carta al Diario Digital Séptima Página Noticias, la vocera de la familia, Sandra Lastra reiteró que "la vida de Marcia Elena se apagó tras un shock hipoglucémico provocado por una sobredosis de insulina".
Recordar, que la ex estudiante universitaria fue encontrado sin vida al interior de un vehículo en las inmediaciones del río Loncomilla a la altura del puente Sifón, en el área poniente de Linares.

COMUNICADO
"Este domingo se cumplen 22 años de la muerte de Marcia Campos Lastra. Veintidós años desde aquel domingo 01 de febrero de 2004 en que su vida se apagó tras un shock hipoglucémico provocado por una sobredosis de insulina. Veintidós años de dolor, de silencio impuesto y de una búsqueda incansable que jamás obtuvo respuestas", indica el documento remitido por la ex Seremi del Área Social en el Maule.
Luego, agrega que "el Ministerio Público investigó su muerte, pero no hubo resultados, no hubo verdad, no hubo justicia. A pesar de la lucha incansable de su familia, de años golpeando puertas, de súplicas, de esperanzas rotas, el sistema falló. Falló una y otra vez. La impunidad fue más fuerte. Hoy, después de más de dos décadas, lo único que persiste es la amarga sensación de una enorme deuda de la justicia chilena con Marcia. Una deuda construida con indiferencia, con investigaciones inconclusas, con el abandono de quienes solo pedían saber qué ocurrió realmente. Han sido años de sufrimiento, de desgaste emocional, de desesperanza, de aprender a convivir con la ausencia y con la rabia de no tener respuestas".
Finalmente, expone que "lo más doloroso es constatar que la historia se repite. Cambian los nombres, pero no el resultado. Catalina, Diego, Jorge… y hoy se suma María Ignacia. Casos distintos, el mismo patrón: muertes sin verdad, familias devastadas y un país que acumula un triste récord de casos policiales no resueltos. Un sistema de justicia que, a todas luces, sigue estando al debe. Este domingo será un día triste. Como hace 22 años, será un día sin Marcia. Pero también es un día para alzar la voz, para denunciar, para recordar que mientras no haya verdad ni justicia, no hay cierre posible. Marcia no es solo un nombre del pasado: es una herida abierta, un símbolo de una deuda que Chile aún no ha querido —o no ha sabido— saldar".
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