¿Qué espera Linares?
La cientista política, Carla Alegría Vásquez abordó el nombramiento de las nuevas autoridades del Gobierno del Presidente Kast. "¿Por qué Linares se merece algo mejor? Cuando se camina por las calles de Linares aún se respira pueblo, se respira esperanza, se respira idealismo y gratitud; pero también se perciben agotamiento, estrés, competencia y demasiadas mentiras. En esa mezcla habita el deseo de que las cosas vayan mejor. De que no avancemos en la cultura de la mentira ni de la desidia, sino en la cooperación y los tratos limpios. Para lograrlo, Linares necesita gestión, coordinación y, sobre todo, capacidad para construir alianzas estratégicas. Pero también necesita algo más complejo: que las autoridades logren dejar de lado sus asperezas políticas cuando se trata de responder a las necesidades reales de la comunidad. Si no, proyectos como Iansa, el Hospital, avenidas, calles en mal estado o los problemas de inundaciones seguirán siendo tristes intentos", dice la profesional
Por Carla Alegría Vásquez (cientista política)
Linares espera más empleos, menos arreglines y mejores personas.
Ya que estamos en periodo de cambios de quienes encauzar el camino los próximos cuatro años, el nombramiento de las nuevas autoridades ha causado por lo menos expectación. Se espera que en los próximos días se conozcan también los nombramientos de los seremis. Quienes habitamos la zona, sabemos de los bloqueos políticos —innecesarios, por lo demás— que ejercen tanto la izquierda como la derecha en medio de una politiquería que solo provoca que Linares se mantenga marcando el paso. Por eso, las propuestas de mejora para muchos suelen ser más de lo mismo.
Aún así, la esperanza debe reaparecer. Porque Linares sigue a la espera de un transporte moderno, como buses eléctricos; activar el turismo local; espacios públicos más seguros para las familias; y escuelas mejoradas. También es urgente aprender a dejar de decir mentiras para validar a unos más que a otros. Ya está bueno de los tratos directos con negocios financiados con fondos públicos en apoyo a privados que, posteriormente, terminan financiando campañas.
Las pruebas de casos de estafa entre privados, de corrupción con fondos públicos, de pagos irregulares de horas extras y de una vida nocturna cargada de drogas mantienen a la ciudad en un estado de amedrentamiento que necesariamente necesita cambiar.
¿Por qué Linares se merece algo mejor? Cuando se camina por las calles de Linares aún se respira pueblo, se respira esperanza, se respira idealismo y gratitud; pero también se perciben agotamiento, estrés, competencia y demasiadas mentiras. En esa mezcla habita el deseo de que las cosas vayan mejor. De que no avancemos en la cultura de la mentira ni de la desidia, sino en la cooperación y los tratos limpios.
Para lograrlo, Linares necesita gestión, coordinación y, sobre todo, capacidad para construir alianzas estratégicas. Pero también necesita algo más complejo: que las autoridades logren dejar de lado sus asperezas políticas cuando se trata de responder a las necesidades reales de la comunidad. Si no, proyectos como Iansa, el Hospital, avenidas, calles en mal estado o los problemas de inundaciones seguirán siendo tristes intentos.
Puede sonar básico y sentimental, pero es doloroso no ver resultados favorables habiendo tantas personas capacitadas para resolver lo cotidiano.
Reflexión para este nuevo cambio: Linares se merece mejores personas. Personas que hablen bonito, pero que también actúen. Porque las autoridades pasan, pero las personas que habitamos los territorios quedamos. Y somos nosotros, quienes conocemos esta realidad, pero que inevitablemente nos desincentiva cuando no vemos mejoras, y vemos que la justicia es para algunos.
Necesitamos activarnos, lejos del boicoteo y la pelea chica. Eso es lo que espera Linares.
(El contenido vertido en esta columna de opinión es de exclusiva responsabilidad de su autor, y no refleja necesariamente la línea editorial ni postura de Séptima Página Noticias).