Denuncian negligencia médica en la muerte de niña de un año
La pequeña Julieta Elena Cáceres Jara, dejó de existir tras recorrer diversos centros de salud de la capital regional. "En el certificado de defunción entregado inicialmente por el hospital se señaló como causa de muerte una deshidratación severa. Sin embargo, posteriormente, el Servicio Médico Legal estableció como causa de muerte un edema pulmonar. Esta diferencia entre ambos diagnósticos aumenta aún más nuestras dudas y hace indispensable que se aclare qué ocurrió realmente, qué originó el edema pulmonar, si existían signos que permitieran detectarlo y si durante las distintas atenciones se descartaron oportunamente enfermedades o complicaciones que podían poner en riesgo la vida de Julieta. Como familia no podemos comprender cómo una bebé que consultó reiteradamente, que fue categorizada C2 y que presentaba vómitos persistentes, letargo, palidez, baja reactividad y deshidratación moderada pudo ser enviada nuevamente a su domicilio pocas horas antes de fallecer. Tampoco comprendemos por qué, encontrándose en un estado tan delicado, desde el SAPU Julio Contardo no pudo ser trasladada en ambulancia y tuvimos que llevarla por nuestros propios medios", dijeron sus padres Francisca Jael Jara García y Luis Alejandro Cáceres Soto
Autor: septimapaginanoticias.cl
La familia de la pequeña Julieta Elena, de tan sólo un año de edad, exige verdad y justicia en la muerte de la menor.
El caso, conmueve a la capital regional Talca. Sus padres hablan derechamente de un caso de negligencia médica.
TESTIMONIO
Luis Cáceres, padre de la bebé reveló que todo comenzó el miércoles 22 de julio, cuando Julieta presentó fiebre y vómitos. "Fue llevada al SAR La Florida, donde se le diagnosticó inicialmente una infección urinaria y fue enviada a su domicilio con antibióticos y otros medicamentos. Como los síntomas continuaron, el 23 de julio regresamos nuevamente al SAR. Julieta presentaba vómitos explosivos, fiebre, rechazo completo de los alimentos, intolerancia a los líquidos, letargo e incluso un episodio descrito como desmayo después de vomitar. Fue derivada al Hospital Regional de Talca, donde se realizaron exámenes y se descartó la infección urinaria. El diagnóstico fue cambiado por el de gastroenteritis y, nuevamente, fue enviada a su domicilio", detalló.
El 26 de julio- siguió relatando-, después de varios días de vómitos y de un evidente empeoramiento, llevamos a Julieta al SAPU Julio Contardo. "En ese lugar solamente le tomaron los signos vitales y nos informaron que no disponían de una ambulancia para trasladarla al Hospital Regional de Talca, siendo que si se encontraba en el Servicio de Salud. A pesar del delicado estado de nuestra hija y de que se encontraba letárgica, con la piel y las mucosas secas, no se pudo realizar su traslado mediante un vehículo de emergencia, por lo que tuvimos que llevarla al hospital por nuestros propios medios. Al llegar al Hospital Regional de Talca, Julieta fue categorizada C2, es decir, el propio servicio de urgencia reconoció que requería atención prioritaria. En su ficha clínica se dejó constancia de que estaba pálida, poco reactiva, con vómitos persistentes, cuatro días de deposiciones líquidas, hidratación al límite, saliva escasa, palidez generalizada y deshidratación moderada. También quedó registrado que esta no era su primera consulta, pues Julieta ya había sido atendida varias veces durante los días anteriores y, a pesar de los medicamentos y las indicaciones entregadas, su estado continuaba empeorando. Pedimos insistentemente que se investigara con mayor profundidad lo que le estaba sucediendo. Julieta era una bebé que todavía no podía hablar ni explicar dónde sentía dolor o qué molestias tenía. Según nuestra declaración, finalmente se le realizó un escáner cerebral; sin embargo, no se nos explicó claramente por qué se estudió solamente esa zona ni qué otras enfermedades o posibles causas fueron efectivamente descartadas ante sus vómitos persistentes, su decaimiento y su deshidratación. A pesar de haber sido categorizada C2, de encontrarse poco reactiva, pálida y con deshidratación moderada, Julieta fue dada de alta nuevamente durante la noche del 26 de julio, registrándose un pronóstico leve y un diagnóstico de gastroenteritis y anemia leve", apuntó.
Luis Cáceres, expresó que "a la mañana siguiente, el 27 de julio, Julieta se encontraba profundamente decaída. Durante un control médico, la enfermera no pudo examinarla debido al delicado estado en que se encontraba. Al subirla al vehículo, nos dimos cuenta de que tenía los labios morados y que no reaccionaba a los estímulos, por lo que la llevamos inmediatamente al Hospital Regional de Talca. Poco después, Julieta sufrió un paro cardiorrespiratorio. Los médicos intentaron reanimarla, pero finalmente nos informaron que había fallecido".
NEGLIGENCIA MÉDICA
"En el certificado de defunción entregado inicialmente por el hospital se señaló como causa de muerte una deshidratación severa. Sin embargo, posteriormente, el Servicio Médico Legal estableció como causa de muerte un edema pulmonar. Esta diferencia entre ambos diagnósticos aumenta aún más nuestras dudas y hace indispensable que se aclare qué ocurrió realmente, qué originó el edema pulmonar, si existían signos que permitieran detectarlo y si durante las distintas atenciones se descartaron oportunamente enfermedades o complicaciones que podían poner en riesgo la vida de Julieta. Como familia no podemos comprender cómo una bebé que consultó reiteradamente, que fue categorizada C2 y que presentaba vómitos persistentes, letargo, palidez, baja reactividad y deshidratación moderada pudo ser enviada nuevamente a su domicilio pocas horas antes de fallecer. Tampoco comprendemos por qué, encontrándose en un estado tan delicado, desde el SAPU Julio Contardo no pudo ser trasladada en ambulancia y tuvimos que llevarla por nuestros propios medios. Lo que exigimos es que se esclarezca completamente lo ocurrido y que se investigue la posible negligencia médica y las eventuales fallas en la atención brindada por los profesionales y establecimientos de salud que atendieron a nuestra Julieta", afirmaron sus padres Francisca Jael Jara García y Luis Alejandro Cáceres Soto.
Los funerales de la menor fueron el pasado miércoles en la capital regional en el Parque Las Rosas de Talca.
Noticia en desarrollo...