Unidad de la oposición: imperativo para defender al Maule sur
"Lo que Chile y el Maule sur necesita es una oposición unida en torno a principios básicos: defensa de los derechos sociales, fortalecimiento de las democracias locales, protección de los recursos públicos, reducción de las desigualdades territoriales y desde el territorio aportar a la construcción de un Estado capaz de responder a las necesidades de la ciudadanía. En el Maule sur esta unidad debe expresarse con mayor fuerza. No se trata de que todos pensemos exactamente lo mismo. La democracia necesita diversidad y debate. Pero existen problemas que deberían ser capaces de unirnos: defender los recursos municipales, exigir una distribución justa del Fondo Común Municipal, fortalecer la salud y educación públicas, proteger a nuestros adultos mayores y evitar que las políticas tributarias terminen beneficiando proporcionalmente más a quienes tienen mayor patrimonio", indicó el concejal Lenin Fuentes Barros
Por Lenin Fuentes Barros (trabajador social y concejal por la Municipalidad de Linares)
El reciente fin de semana, en una cita postergada por diversas razones, se concretó un encuentro muy significativo de las fuerzas de progresistas y de oposición al Gobierno del Presidente José Antonio Kast. Bajo la premisa de que Chile enfrenta una nueva etapa política marcada por las profundas transformaciones que impulsa el Gobierno frente a lo cual, la oposición tiene una responsabilidad que no puede seguir postergando: construir unidad, recuperar la capacidad de representar a las mayorías y levantar una alternativa política y social capaz de enfrentar las consecuencias de un proyecto que, bajo el discurso del crecimiento y la eficiencia, amenaza con profundizar desigualdades y debilitar las capacidades del Estado y de los municipios.
Frente a este escenario, la oposición no puede limitarse a reaccionar ante proyectos o decisiones administrativas del ejecutivo. Tampoco puede convertirse en una suma de partidos preocupados exclusivamente de sus propias identidades electorales.
Lo que Chile y el Maule sur necesita es una oposición unida en torno a principios básicos: defensa de los derechos sociales, fortalecimiento de las democracias locales, protección de los recursos públicos, reducción de las desigualdades territoriales y desde el territorio aportar a la construcción de un Estado capaz de responder a las necesidades de la ciudadanía.
En el Maule sur esta unidad debe expresarse con mayor fuerza.
No se trata de que todos pensemos exactamente lo mismo. La democracia necesita diversidad y debate. Pero existen problemas que deberían ser capaces de unirnos: defender los recursos municipales, exigir una distribución justa del Fondo Común Municipal, fortalecer la salud y educación públicas, proteger a nuestros adultos mayores y evitar que las políticas tributarias terminen beneficiando proporcionalmente más a quienes tienen mayor patrimonio.
La oposición debe ser capaz de conversar con el mundo social, con los trabajadores, con las organizaciones comunitarias, con los pequeños empresarios, con los agricultores, con los jóvenes y con los adultos mayores. Debe volver a las calles, a las poblaciones, a los barrios y a las organizaciones.
No basta con discutir y diagnosticar en cuatro paredes. El paso dado el sábado 22 de agosto en el Maule sur y que reunió a la Senadora Beatriz Sánchez, al CORE Pablo Gutiérrez, al alcalde Jaime Briones, y un nutrido número de concejales y dirigentes sociales es el primer gran paso y sus principales conclusiones también lo son y que se traducen en que el Maule sur no puede ser solamente territorio electoral. Debe ser territorio de derechos, inversión y oportunidades.
La unidad opositora debe traducirse en una agenda territorial concreta: defensa del financiamiento municipal, recuperación de inversión pública, fortalecimiento de la salud y educación, apoyo a la agricultura familiar y a los pequeños productores, generación de empleo, seguridad con prevención y recuperación de espacios públicos.
También ser capaces de explicarle a la ciudadanía que la discusión tributaria no es una discusión técnica reservada para economistas. Se debe comprender que cuando disminuyen los recursos del Estado, alguien finalmente paga el costo. Y la mayoría de las veces ese costo termina siendo asumido por quienes tienen menos capacidad para defenderse.
Este ha sido el primer paso para abandonar la lógica de la dispersión y comenzar a construir una mayoría social y política.
La unidad no significa uniformidad. Significa entender que existen momentos en que las diferencias deben dar paso a objetivos superiores.
Hoy ese objetivo es defender un Chile más justo, donde el crecimiento económico no se construya debilitando los servicios públicos; donde las rebajas tributarias no se concentren en quienes tienen mayor capacidad económica; donde los municipios cuenten con recursos suficientes para responder a sus comunidades; y donde el Maule Sur deje de ser una zona postergada.
El Gobierno de Kast tiene un proyecto político definido. La oposición también debe tenerlo.
Y ese proyecto no puede construirse desde la división, los personalismos ni las pequeñas disputas electorales.
Debe construirse desde la unidad.
Porque frente a un modelo que amenaza con profundizar las desigualdades, la unidad de la oposición no es solamente una necesidad electoral: es una responsabilidad política con las mayorías de Chile y, especialmente, con las familias del Maule sur.
(El contenido vertido en esta columna de opinión es de exclusiva responsabilidad de su autor, y no refleja necesariamente la línea editorial ni postura de Séptima Página Noticias).