Jorge Beltrán Navarrete: ¿Por qué es importante votar por Jara y no por Kast?
“Jara propone diálogo; Kast, confrontación. Jara propone fortalecer las instituciones; Kast, tensionarlas. Jara reconoce la diversidad y complejidad del Chile actual; Kast parece añorar un país que ya no existe. La pregunta entonces es sencilla: ¿queremos avanzar hacia un país más cohesionado, donde la justicia social y los derechos sean el eje del desarrollo, o retroceder hacia modelos restrictivos que no responden a los desafíos actuales?”, indica el profesor y escritor en columna para el Diario Digital Séptima Página Noticias
Jorge Beltrán Navarrete (profesor de historia y escritor)
En tiempos marcados por la incertidumbre y la polarización, el voto vuelve a transformarse en una herramienta decisiva para definir el rumbo que queremos como país. No se trata únicamente de elegir a una persona, sino de optar por un proyecto de sociedad. Es desde esa convicción que considero fundamental explicar por qué en este momento histórico resulta más relevante apoyar la candidatura de Jara por sobre la de Kast.
Jara representa una visión de país que mira hacia el futuro con apertura, que entiende que Chile necesita avanzar en inclusión, justicia social y fortalecimiento de los derechos ciudadanos. Su programa pone el acento en mejorar las condiciones de vida de las familias, modernizar los servicios públicos y apostar por un crecimiento que no deje a nadie atrás. No promete soluciones mágicas, sino procesos responsables y sostenibles. En un escenario complejo, ese tipo de liderazgo es necesario.
Por el contrario, la candidatura de Kast se sostiene sobre una idea de orden basada en retrocesos normativos y sociales. Más que ofrecer estabilidad democrática, su enfoque tiende a dividir, a enfrentar y a reinstalar lógicas que Chile ya debatió y superó. Volver a políticas centradas en la exclusión, en la lógica del miedo y en la reducción de libertades no solo no es el camino, sino que representa un riesgo para la convivencia democrática.
Jara propone diálogo; Kast, confrontación. Jara propone fortalecer las instituciones; Kast, tensionarlas. Jara reconoce la diversidad y complejidad del Chile actual; Kast parece añorar un país que ya no existe. La pregunta entonces es sencilla: ¿queremos avanzar hacia un país más cohesionado, donde la justicia social y los derechos sean el eje del desarrollo, o retroceder hacia modelos restrictivos que no responden a los desafíos actuales?
Votar por Jara no es adherir ciegamente a una figura. Es apostar por una manera de hacer política que respete las diferencias, que construya acuerdos y que no convierta al adversario en enemigo. Es, en definitiva, defender un Chile más democrático, plural y respetuoso.
El país que elijamos hoy será el país en el que vivirán nuestras hijas, hijos y nietos. Por eso, más que nunca, debemos optar por una visión que garantice futuro, estabilidad y dignidad. Y ese camino, desde mi perspectiva, lo encarna Jara.
(El contenido vertido en esta columna de opinión es de exclusiva responsabilidad de su autor, y no refleja necesariamente la línea editorial ni postura del Diario Digital Séptima Página Noticias).