Linares y sus 232 años de historia: nos ganamos el derecho a soñar

Linares y sus 232 años de historia: nos ganamos el derecho a soñar
Francisco Durán Ramírez, CORE por la provincia de Linares.

"Sin embargo, pese a las dificultades, hay algo que esta ciudad nunca ha perdido: la esperanza. Porque Linares tiene identidad. Tiene historia. Tiene capital humano. Tiene ubicación estratégica. Tiene agricultura, comercio, cultura y potencial turístico. Y, sobre todo, tiene personas que todavía creen que es posible cambiar el rumbo. Quizás llegó el momento de dejar atrás pequeñas disputas y comenzar a pensar en grande. Pensar en el Linares de los próximos 8 años, cuando celebremos los 240 años de nuestra ciudad. Un Linares moderno, conectado y con visión de futuro. Un Linares que avance en ciencia, tecnología e innovación. Que impulse políticas públicas sostenibles y sustentables. Que recupere espacios públicos y fortalezca la vida de barrio. Que se abra al mundo sin perder su esencia", plantea el consejero regional por la provincia de Linares, Francisco Durán Ramírez


Por Francisco Durán Ramírez (abogado y consejero regional por la provincia de Linares)

            Al conmemorar un nuevo aniversario de nuestra querida ciudad de Linares, no basta solo con celebrar. También corresponde mirar hacia atrás, reconocer lo que hemos sido y preguntarnos con honestidad qué ciudad queremos construir para el futuro.

Porque la historia de Linares nunca ha sido fácil.

Nuestra ciudad ha sido forjada por generaciones de hombres y mujeres esforzados, trabajadores, resilientes, que levantaron familias, campos, comercios y sueños en medio de múltiples dificultades. Pero también ha sido una historia marcada muchas veces por la postergación, por promesas incumplidas y por oportunidades que parecían llegar siempre más tarde que al resto.

Muchos hijos de Linares debieron emigrar. Se fueron buscando aquello que aquí no encontraron: mejores oportunidades laborales, desarrollo profesional, acceso a servicios, estabilidad y crecimiento. Esa ha sido una herida silenciosa que por décadas acompañó a nuestra ciudad.

Y aunque hoy enfrentamos nuevos tiempos, tampoco atravesamos nuestro mejor momento.

La deuda pendiente con el nuevo hospital sigue siendo símbolo de una necesidad urgente para miles de familias. La realidad de nuestras calles, deterioradas y sobrepasadas por el creciente parque automotriz, refleja años de mantención insuficiente y de planificación urbana que no logró anticiparse al crecimiento de la ciudad. Las obras del eje Carmen Freire-Maipú, necesarias para el desarrollo urbano, han tensionado la dinámica diaria de la ciudad y afectado a vecinos y comerciantes. A ello se suma un ambiente político dividido, donde muchas veces las diferencias parecen frenar más que impulsar.

Todo eso impacta el progreso actual de Linares.

Sin embargo, pese a las dificultades, hay algo que esta ciudad nunca ha perdido: la esperanza.

Porque Linares tiene identidad. Tiene historia. Tiene capital humano. Tiene ubicación estratégica. Tiene agricultura, comercio, cultura y potencial turístico. Y, sobre todo, tiene personas que todavía creen que es posible cambiar el rumbo.

Quizás llegó el momento de dejar atrás pequeñas disputas y comenzar a pensar en grande.

Pensar en el Linares de los próximos 8 años, cuando celebremos los 240 años de nuestra ciudad. Un Linares moderno, conectado y con visión de futuro. Un Linares que avance en ciencia, tecnología e innovación. Que impulse políticas públicas sostenibles y sustentables. Que recupere espacios públicos y fortalezca la vida de barrio. Que se abra al mundo sin perder su esencia.

¿Por qué no soñar con un estadio de nivel?

¿Por qué no pensar en una piscina temperada para nuestros deportistas y familias?

¿Por qué no proyectar nuevos accesos carreteros y nuevas vías para acceder a sectores como Nuevo Amanecer?

¿Por qué no aspirar a más plazas, multicanchas, equipamiento comunitario y mejores espacios comunes?

¿Por qué no avanzar hacia la eliminación de cables aéreos y construir una ciudad más limpia, ordenada y moderna?

Las grandes ciudades comienzan precisamente así: atreviéndose a imaginar.

Llegó el momento de Linares. El momento de creer nuevamente en nuestras capacidades. De avanzar hacia una ciudad que entregue expectativas laborales reales, mejor salud, mayor seguridad y calidad de vida. Una ciudad capaz de consolidarse como polo de desarrollo comercial, agrícola y turístico del sur del Maule.

El desafío no es menor. Pero tampoco imposible.

Porque si algo han demostrado estos 232 años de historia, es que Linares siempre encuentra la manera de levantarse.

Y quizás el mejor homenaje que podemos hacerle hoy a nuestra ciudad no sea solo recordar su pasado, sino comprometernos con su futuro.

(El contenido vertido en esta columna de opinión es de exclusiva responsabilidad de su autor, y no refleja necesariamente la línea editorial ni postura de Séptima Página Noticias).