Satisfacción ante aprobación de nueva regulación para uso de la leña como combustible domiciliario certificado

Satisfacción ante aprobación de nueva regulación para uso de la leña como combustible domiciliario certificado
Linares sufre graves problemas de contaminación por uso de leña húmeda.

El proyecto -que ahora pasará a su último trámite legislativo en el Senado- apunta directamente a evitar los problemas de salud de las personas, tales como ataques de asma, neumonía, bronquitis aguda, entre otros.


Fuente: Comunicaciones Seremi Energía Maule. Autor: septimapaginanoticias.cl

                                         Como un paso histórico, calificaron desde el Ministerio de Energía la aprobación, por parte de la Cámara de Diputados, del proyecto que regula los biocombustibles sólidos (los BCS), como leña, el pellet, las briquetas, el carbón vegetal o los desechos agrícolas. 

Aprobada con 109 a favor, la iniciativa crea los incentivos para que exista mayor disponibilidad de leña seca, lo que traerá importantes beneficios para los consumidores.

La Seremi de Energía en el Maule, linarense Anita Prizant, indicó que “para nuestra región es de una alta relevancia la aprobación de esta iniciativa, considerando que 7 de cada 10 familias en la región utiliza calefactores en base a leña,  con un consumo regional de 1.8 millones de M3St que generan más de 8 mil empleos asociados al sector. Hemos trabajado para mejorar su productividad a través de proyectos con apoyo de GORE, incorporando tecnología, mejoramiento en el acopio y secado en PYMES de leñeros, aportando a la descontaminación de las ciudades con una leña de calidad”, explicó.

En el pellet se han generado instancias de promoción y diálogo con los empresarios productores maulinos, identificando las problemáticas del sector, ya que en la región el consumo de pellet ha ido en aumento, llegando a cerca de 25 mil familias que utilizan equipos a pellet para la calefacción, situándolo como un energético con altas proyecciones, diversificando la matriz de calefacción residencial y promoviendo la economía circular del sector forestal en la región.

El proyecto también se preocupa de los productores y comercializadores, quienes recibirán apoyo de diversos programas para adecuarse a las nuevas reglas. De esta forma, la idea es terminar con la competencia injusta que existe entre vendedores de leña húmeda (de menor poder calorífico y más contaminante) y quienes venden leña seca.

En ese contexto, el cuerpo legal establece que los productores deberán inscribirse en un registro de la SEC y certificar que sus procesos de producción originan biocombustibles sólidos que cumplen con las normas de humedad. Los productores certificados contarán con un Sello de calidad. Por su parte, los vendedores sólo deben inscribirse en el registro de la SEC y, como consecuencia de esta inscripción, podrán exhibir un Sello de Calidad. Quienes transporten BCS en camiones deben acreditar que el producto transportado va o viene hacia un productor que lo va a secar. Solo estos actores tienen obligaciones y podrían ser sancionados en caso de incumplimiento.

CLAVES DEL PROYECTO

El proyecto -que ahora pasará a su último trámite legislativo en el Senado- apunta directamente a evitar los problemas de salud de las personas, tales como ataques de asma, neumonía, bronquitis aguda, entre otros.

Además, significará un ahorro económico porque permitirá comprar leña seca con un poder calorífico 14% mayor que la leña húmeda, evitará el pago de leña húmeda al precio de leña seca, y, además, la regulación del formato de venta permitirá a los usuarios finales comparar precios. También favorecerá el medio ambiente, porque disminuirá significativamente la emisión de contaminantes, como el black carbón, que tiene un impacto en el calentamiento global 900 veces mayor que el CO2.  

El proceso para dictar las exigencias de producción y venta de los BCS se establecerá en un reglamento participativo. En él podrán participar los productores, las municipalidades, organizaciones ambientales, entre otros entes interesados.

Además, una vez que se hayan dictado las exigencias, el proyecto entrará en vigencia gradualmente:

  • Primero, transcurrido un año desde la dictación del reglamento, regirá en las comunas saturadas por MP2,5 de las regiones de Ñuble al sur;
  • Transcurridos tres años de la dictación del reglamento, en las comunas saturadas de la VI a la VII región, y luego, transcurridos cinco años desde la dictación del reglamento, en todo el país.
  • Sin embargo, en cada una de estas etapas, los pequeños productores tendrán un plazo adicional, de dos años para certificarse.

Actualmente, existen varios programas que apoyan a los pequeños productores, como Leña Seca (infraestructura, maquinaria y capacitaciones), Centros integrales de Biomasa y el Sello de Calidad (reconocimiento a productores de leña seca). El Estado dará apoyo financiero y técnico a los pequeños y medianos productores.

Junto con lo anterior, el Ministerio de Energía elaborará cada cinco años un Plan en que deberá coordinar todas las políticas relacionadas, como fomentos, aislación térmica de viviendas, planes de descontaminación, etc. Este plan también será participativo y tendrá metas que evaluarán la eficacia de cada una de estas políticas.